martes, 24 de enero de 2012

¡Musa!


Tratar de escribir palabras para esa musa que marca tu vida, suele ser fácil cuando te enfocas en escribir para personas o cosas que en un momento dado no sentirán lo mismo que tú.
Intente escribir algo hermoso para ti y al tenerlo completo perdí todo lo escrito, y quizás fue por algo bueno que lo perdí y eso algo bueno creo que eras tú. Vivir y pensar en algo para la musa de nuestro actuar no debe ser simplemente palabrerías pues cuando escribes a la musa de tu vida, ella sólo pide una cosa: que tus palabras sean tan sinceras como aquellas que dijiste en el momento justo que la viste por primera vez, ella sólo quiere que sean como ese: "Hola como estás me llamo Jesús y tú?"; la musa del poeta que ha conocido a Dios es aquella que anhela no lo posible de este mundo sino, es la que anhela la eternidad que proviene del amor.

Ciertamente la musa que tú y yo conocemos se enmarca en este mundo como una mujer, un hombre o alguna cosa que inspire nuestro ser, pero hoy te digo que la musa de esta sociedad debiera ser el sacrificio que Cristo hizo por cada uno de nosotros, sacrificio que debe inspirar cada una de nuestras obras, las cuales debieran estar llenas de un desinterés autentico, por un afán de amar sin límites, no tengas miedo de amar sin medida, y si aún no ves a el sacrificio en la cruz como la máxima expresión de amor, sino la vez como la musa perfecta que encendería cualquier historia perfecta de amor, tranquilo el Señor hace de lo imposible posible cuando empezamos a amar.
Cristo espera día a día un hola como estas, pero tu y yo olvidamos amar más allá a quien nos amó primero, quizás nos haga falta mucho para amarlo como Él lo merece, pero tranquilo todo llegará en la medida que ames a quienes puedes ver...
¿Y quién es mi musa?
Mi musa podrías ser tu lees todos y cada uno de estos mensajes, pues al leerlos me enseñas a dar lo mejor de mi para con los demás; podría ser también aquel que me salvo de la eterna muerte derramando todo su amor por mi en una Cruz, o podría ser aquella que está en alguna parte de este mundo esperando que yo vaya y destruya aquellos fantasmas que no la dejan amar como yo amo; o también mi musa podría ser aquella que espera en silencio a que la fuerza de mi amor penetre en la hermosura de su alma; en el caso que fuere sólo tengo un mensaje para esa musa que inspira sacar dentro de mí lo mejor: "Si he conocido el amor antes que a ti espero me entiendas, pues al encontrar el amor antes de ti he podido comprender aquellas cosas que el mundo impide conozcamos del amor, te amo por inspirar cada palabra en mi, aun cuando con las obras te haya demostrado sólo cosas vanas te pido perdón y te pido que nunca me dejes de amar como yo a ti, gracias por llegar a mi vida cuando más lo necesite"
Al final creo que el amor no está fuera de nosotros esperando a que lo busquemos, creo que el amor está muy en lo profundo de nuestro ser esperando a que lo dejes manifestarse; el amor verdadero entre Dios, el hombre y su musa se debe sintetizarse en una pequeña frase:  
Ama hasta que te duela. Si te duele es buena señal.
Beata Madre Teresa de Calcuta.

Y tu: ¿Cuánto amas hoy?

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